Dos meses, decenas de muertos, cientos de heridos y miles de detenidos después, ¿qué nos han dejado las protestas como ganancia? ¿Estamos más cerca de "la salida"?
Yo siento que no. Siento que estamos en un punto muerto, un estancamiento causado por la falta de escrúpulos del Gobierno Nacional/PSUV/"Instituciones" del Estado y por la falta de cohesión en la oposición. Sin referirme mucho a lo que no podemos cambiar (la carencia de valores democráticos de todo el aparato partidista del PSUV), esta riña interna entre los opositores nos está haciendo cuesta arrriba el logro del objetivo común de todos: cambiar de una buena vez a este país, entendiendo que el cambio no termina en tener otro presidente, sino tener una Asamblea Nacional que legisle para el país y no para un partido, que el Tribunal Supremo de Justicia y Fiscalía Nacional trabajen en pro de la justicia y no de los intereses de un grupo de poder, que tengamos una Defesoría del Pueblo y una Contraloría General que de verdad cumplan con su labor constitucional, etc, etc...
Y es que la falta de cohesión es lo que me ha perturbado desde el inicio: ningun líder o factor político-social debería tratar de imponer su agenda sobre la de otros, mucho menos cuando entre todos queremos lo mismo, porque al final el esfuerzo de divide. Y no hablo de la MUD que, en mi opinión, solo debería entenderse como una coalición electoral. Hablo de la sociedad en general. Y hablo especialmente del valor de la lucha no violenta como mecanismo de cambio en las sociedades.
Cuando aquel 27 de Mayo de 2007 yo, junto a miles de mis compañeros, salimos a las calles a denunciar el abuso y el autoritarismo con el que se silenció a un medio de comunicación nacional y se prentendía cambiar la constitución, ninguno de los que estabamos allí tenía una agenda, ni una estrategia, ni una hoja de ruta de como hacer las acciones de calle que eventualmente llevaron a la derrota de la Reforma Constitucional. En esos días en los que probé por primera vez el asqueroso sabor de los gases lacrimógenos a los que tanto me acostumbraría después, había poca articulación, pero sí mucha cohesión entre todos: el ideal de que este país se merece mucho más y que lo podemos cambiar, que podemos todos vivir en paz y en prosperidad. Yo en esos dias era (y sigo siendo) una cara más del montón de rostros en las calles, un par de manos más alzadas al cielo pintadas de blanco que le gritaba al país y al mundo que la enorme mayoría de los jóvenes no creía (y estoy seguro que sigue no creyendo) en la violencia como un medio para arreglar las cosas.
Claro, en esa época estabamos embriagados con el idealismo del verdadero amor a la Patria, ese que te hace decirle a tus padres "No me importa si me matan, si con mi sangre este país cambia por fin para bien". Esa era la época en la que nos sentíamos en la gloria subiendo escaleras en Petare para llevar volantes y hacer charlas sobre lo peligrosa que era la Reforma, o cuando por inciativa propia nos bajamos en la estación Perez Bonalde a informar y volantear en el bulevar de Catia. Era la época en la que le veíamos la cara a esa gente que ningún político de esos tiempos parecía querer voltear a ver.
Hoy, pareciera que no hay nada que cohesione a la protesta, aunque existen miles de ideas para hacerlo. Hoy pareciera que solo la desesperación y la rabia aglutinan pero no unen a todas las voces que adversamos a este Gobierno.
Creo que es momento de que todos entendamos que la lucha no violenta y de resistencia es algo que necesita más que una cacerola o una barricada, o que caerle a piedras a la GNB todas las noches en Chacao. Estoy convencido que la respuesta a la represión ya se volvió válida al ver los abusos y crímenes que las polícias y los militares han cometido contra los civiles que deberían proteger, pero quedarse ahí es cometer la tontería de encerrarse en la casa toda una semana a tweetear lo mal que está el país y esperar que con eso se solucionen las cosas.
Siempre se los digo a todo el que conozco que marcha y protesta en la calle en estos días: hay que ver más allá de lo que estamos acostumbrados a ver. Hay que entender que este es un país enorme, es un país demasiado más grande de lo que casi todos piensan. Que no solo somos estudiantes, médicos, empresarios, amas de casa y comerciantes; que somos obreros, buhoneros, chicheros, señoras que limpian, campesinos, autobuseros, manicuristas y perrocalenteros. Y que todos (subrayo el TODOS) son vitales para que el país cambie de verdad. No servirá de nada cambiar de presidente si él o ella no pueden inspirar a todos (subrayo de nuevo el TODOS) los sectores de la sociedad a trabajar duro para sacarnos adelante. No servirá de nada protestar en la calle si el mensaje de democracia y libertad no le llega a todos (de nuevo, bien subrayado, TODOS) y los inspira a creer que no es solo una salida, es una alternativa lo que necesita Venezuela.
Aún siento que hay tiempo de que todos y cada uno, desde su trinchera particular, vea como podemos construir esa alternativa. La oportunidad que se nos presenta es una de oro. Cohesionemosnos detrás de una idea, detrás de un ideal que haga que todos (Subrayado por última vez, TODOS, oficialistas y opositores) creamos que es posible ese país de progreso, libertad, paz y respeto mutuo.
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21/2/14
The Venezuelan Strife
Caracas, February 20th, 2014.
There is a crisis in Venezuela, a crisis that has politic,
economic and social roots. Beyond trying to take a stance on the matter, this
article is an attempt to explain these roots and their consequences in the
country and how these current events are affecting the average hard-working
Venezuelan on a daily basis.
I live in a polarized country. Since 1998 the political
scenario changed when Hugo Chávez became President and started what he named
“Bolivarian Socialist Revolution”. This revolution is supposedly based on the
fact that although we had one of the highest GDP per capita in Latin America,
about 70% of our people lived in poverty. This inequality was seen as caused by
the governmental corruption that intensified in the 70’s and 80’s decades of
the past century. Chávez started then a sort of “cleanse” of the political
field, effectively crushing the old parties and seizing basically all the
institutions and constitutional powers in the Republic.
Today we have a Supreme Court with judges openly supportive
of the government party (PSUV), who were appointed by a National Assembly
overwhelmingly controlled by this same party. The electoral laws were changed
by both institutions to allow a comfortable control of every post that is open
to an election because the PSUV counted with a large majority of the voters
until at least last year.
The political crisis thus started. The denial of the
government party to acknowledged the very existence of the opposition, their
views and voices took shape as media censorship, political persecution and the
development of an aggressive rhetoric aimed to smash the moral and ideological
foundation of any leader who does not share or support the revolution. This lead
to a profound division in the Venezuelan society in three ‘sides’: the
‘chavistas’, supporters of Chávez and his party; ‘oppositionists’, who are
against the party and their policies; and the so-called ‘ni-ni’ (ni-ni is a
wordplay for ‘neither this nor that’) or neutrals, who do not openly support
either side but partly mobilize when it’s elections time.
Whenever a society is polarized, conflict arises. The
opposition blames the government for all their failed policies while they
accuse the opposition of a continuos plan for a coup-de-etat that never comes.
But beyond the political elite, this division also affects the lives of the
average citizen: a there are parts of the city of Caracas that an oppositionist
could never go to without risking an attack by government supporters and
political discrimination became a staple in many companies, private or public.
Now, it’s an undeniable fact that the PSUV has won most of
the elections that have been contested since 1998. Still, a question arises:
does winning an election mean you can impose your view on the minority that
does not support you?
Remembering the phrase by Lord Acton: ‘The one pervading
evil of democracy is the tyranny of the majority, or rather of that party, not
always the majority, that succeeds, by force or fraud, in carrying elections.’
I believe this might be the case in Venezuela.
These types of governments are no strangers to the political
dynamic of any society: if they lose their base of supporters, if there is
enough discontent, they will fall. Unfortunately, what makes them different
from truly democratic governments is that they won’t fall without a fight and,
sadly, that is what we are experiencing right now in Venezuela: the struggle to
remain in power.
The quality of life in the country has deteriorated at an
accelerated rate the past two years. The violence problem affects every corner
of Venezuela, from rural towns to big cities, from working class people to
wealthy citizens. In 2013 alone, about 25,000 people were killed in violent events,
the majority of which are associated with robbery, kidnapping, gang violence
and drug trafficking. This number pales in front of the 9,000 dead citizens in
Iraq, a country with well-known internal strife. The impunity rate is so high
that it’s estimated that from every 10 criminals seized, 9 will be off-charges
in less than 48 hours. The murder rate it’s so high that it’s estimated that a
Venezuelan is killed every 30 minutes somewhere in the country.
The economic perspective is not a happy one either. The
government adopted in 2003 a fixed exchange rate where they enact the value of
the dollar and control all the means to acquire foreign currency; this creates
a strong distortion in the economy because there are very few dollars with a
huge demand. To this day, the exchange is officially fixed at 11.70 bolivars
per dollar, but getting currency at this price is very hard for most of the
companies and citizens, so a black market emerges where you find the rate at 8
times this value (today it closed at 89 bolivars per dollar). Since most of the
goods consumed in the country are not produced in Venezuela (it’s way cheaper
to import than to produce internally), the real salary has dropped in value
(for example, my salary of 8,000 bolivars equals to roughly 90 dollars, and the
average salary in the country is 3,200 bolivars)
This distortion has an even worse side: shortages. Today is
a miracle to find all the basic goods in a single place; most Venezuelan must
travel to different markets to acquire all they need. And I’m not talking about
premium meat or imported cheese; I’m talking about not finding milk, sugar,
flour… even toilet paper. Yesterday I was lucky enough to find washing soap, so
I bought 3Kg just in case I won’t find it again in months.
All of these things created an explosive mixture in the
country. All it took was a little spark to ignite a fire, and the attempted
rape by a police man inside a university in the Táchira state did it. The
students, outraged by this, went out to the streets of San Cristóbal, the state
capital, and started rioting demanding security and punishment to the
perpetrators of the crime. The protests kept for a few days gaining momentum is
the Andean states until February 12th, day of the youth in
Venezuela, when opposition leaders called for a demonstration in Caracas and
many other cities in support of the students protest and adding to the mix the
demand for economic and political change by the government.
This has unleashed a wave of protests and riots all across
the country, mostly by middle-class people. There are 6 people dead officially
recognized by the government, but there are reports of many more, including
enforced disappearances. In a single
day, the government seized over 300 students, abusing them and in some cases
even torturing them, as reports keep coming from local jails.
The use of the force by the National Guard is being strongly
criticized; as many images and videos show them shooting tear gas and real
bullets to residential buildings and in some cases even illegal squatting.
There’s evidence of physical abuse and even murder by these soldiers.
13/2/14
¿Quieres una "Primavera Venezolana"?
Egipto. Túnez. Yemen. Ahí sí que hubo una primavera social y política. Ahí si que hubo una masa crítica de gente que no se detuvo hasta que el eco de su demanda llegó a ser tan alto como para sacudir al gobierno.
Hablan muchos de "primavera Venezolana". Antes de querer ser como los demás (tendencia nefasta que siempre hemos tenido) hay que recordar que nuestra sociedad no es cómo las árabes ni la lucha es por las mismas razones. No porque los gobiernos, sociedades y coyunturas se parezcan en la forma significa que sean iguales en el fondo.
Habiendo dicho esto, la protesta debe tener estrategia y contenido para poder ser efectiva. Salir por salir es salir a perder el tiempo o, cómo ya lo hemos visto, perder la vida. Hay que recordar que el gobierno y sus aliados más radicales no tienen ni una onza de escrúpulos en lo que concierne a asesinar a la gente.
Para que la protesta llegue a lo que podemos llamar "masa crítica", hay que empezar por dejar varias cosas atrás:
1) Deje de tuitear y salga a la calle. Si quiere que las cosas cambien, empiece por usted mismo; deje la comodidad de esperar que los estudiantes se maten en las calles por usted. Como siempre he dicho: si quieres que la gente salga a poner en riesgo su vida, se tú el primero dispuesto a arriesgar la tuya.
2) Deje de pensar que con 2 horas de quemar caucho y trancar una calle basta. Hasta que no sientas que dormir es una falta de respeto, esto no va a cambiar. Hasta que no entiendas que las protestas y los espacios que con ellas se ganan deben conservarse y mantenerse, eventualmente la euforia se va a disipar.
3) Deje de pensar que todo el país es blanco y negro. La gente que apoya al 100% su protesta es una minoría. Su trabajo es ser tan contundente con el mensaje de la protesta que le haga entender a ese resto de la población por qué protestas, por qué quieres cambiar y, más importante que todo, COMO vas a cambiar. Ármate una propuesta, una hoja de ruta, porque eso toma mucho tiempo: comienza YA.
4) Deje de pensar que Caracas, Maracaibo y San Cristóbal bastan. Nunca más que ahora ha importado la lucha y la necesidad de los estados que siempre ignoran. Cuando logres que la gente de Acarigua, Tinaquillo, Calabozo y San Fernando se plegue, comulgue y apoye tu causa, sabrás que no hay vuelta atrás y estás en camino a arrinconar al gobierno. Y este mismo argumento vale para la misma Caracas: no es al que vive en el Cafetal al que tienes que convencer, es al que vive en Catia o El Valle.
5) Sacrificio. Ese es el común denominador de cada paso que des en tu protesta. Eso es lo que nos hace diferentes a Ucrania, a Egipto, a Siria...la voluntad del sacrificio. Desarróllala y la gente se unirá tras de ti. Foméntala y tu gente cerrará filas para cuidarse entre sí. La voluntad del sacrifico es el pegamento que hace que una protesta civil aglutine y cohesione a todas las voces en un solo clamor.
Queda entonces esperar que el protagonismo sea de cada venezolano y que la coherencia se apodere de la calle. La protesta sin estrategia es como un berrinche rebelde: se extingue tan rápido como inició. Nunca he estado en contra de salir a la calle a defender el ideal de un país con instituciones firmes, con democracia sólida y libertades civiles, pero hacerlo sin un plan es caer en el juego del gato y el ratón, juego que los gobiernos saben jugar muy bien.
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3/10/12
Escenarios del 7-O
A continuación mi análisis de los números para este 7-O según mi experiencia desde adentro del proceso electoral.
Partimos de la siguiente base:
RE: 18.883.599
Votos nulos: 1%
Votos por otros candidatos: 1%
Los escenarios se dividen en dos, dependiendo del comportamiento de la abstención. Tomando los intervalos de confianza en la proyección, asumo el mínimo y el máximo de abstención y a partir de ellos calculo la abstención estimada por estado, dando un resultado final de:
Alta abstención (nacional): 27,5%
Baja abstención (nacional): 23,5%
Este número varía importantemente de estado a estado:
Baja abstención en Carabobo: 21,7%
Baja abstención en Apure: 28,5%
----------------------------------------
Siguiendo los estudios de opinión, los dividí en tres posibles escenarios de crecimiento en votos desde 2010 para la oposición. Esto resulta en 6 escenarios: Alta abstención-Bajo crecimiento (AABC); Alta abstención-Mediano crecimiento (AAMC); Alta abstención-Alto crecimiento (AAAC); Baja abstención-Bajo crecimiento (BABC); Baja abstención-Mediano crecimiento (BAMC); Baja abstención-Alto crecimiento (BAAC)
Los resultados de las proyecciones me dan los siguientes resultados:
AABC: Ganador Hugo Chávez
Total votos HCF: 7.099.478
Total votos HCR: 6.291.197
---------------------------------------------------------------------------------------
AAMC: Ganador Henrique Capriles
Total votos HCR: 6.838.888
Total votos HCF: 6.551.786
--------------------------------------------------------------------------------------------
AAAC: Ganador Henrique Capriles
Total votos HCR: 7.249.090
Total votos HCF: 6.141.584
-----------------------------------------------------------------------------------------------
BABC: Ganador Hugo Chavez
Total votos HCF: 7.494.542
Total votos HCR: 6.645.096
------------------------------------------------------------------------------------------
BAMC: Ganador Henrique Capriles
Total votos HCR: 7.223.844
Total votos HCF: 6.915.795
---------------------------------------------------------------------------------------------
BAAC: Ganador Henrique Capriles
Total votos HCR: 7.657.094
Total votos HCF: 6.482.544
Dando como resultado 2 escenarios que gana Hugo Chavez y 4 en los que gana Henrique Capriles.
El mapa político quedaría de la siguiente manera:
Escenario crecimiento bajo (Chavez 52,8%-Capriles 45,2%):
Escenario crecimiento mediano (Capriles 49,2%-Chavez 48,8%)
Partimos de la siguiente base:
RE: 18.883.599
Votos nulos: 1%
Votos por otros candidatos: 1%
Los escenarios se dividen en dos, dependiendo del comportamiento de la abstención. Tomando los intervalos de confianza en la proyección, asumo el mínimo y el máximo de abstención y a partir de ellos calculo la abstención estimada por estado, dando un resultado final de:
Alta abstención (nacional): 27,5%
Baja abstención (nacional): 23,5%
Este número varía importantemente de estado a estado:
Baja abstención en Carabobo: 21,7%
Baja abstención en Apure: 28,5%
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Siguiendo los estudios de opinión, los dividí en tres posibles escenarios de crecimiento en votos desde 2010 para la oposición. Esto resulta en 6 escenarios: Alta abstención-Bajo crecimiento (AABC); Alta abstención-Mediano crecimiento (AAMC); Alta abstención-Alto crecimiento (AAAC); Baja abstención-Bajo crecimiento (BABC); Baja abstención-Mediano crecimiento (BAMC); Baja abstención-Alto crecimiento (BAAC)
Los resultados de las proyecciones me dan los siguientes resultados:
AABC: Ganador Hugo Chávez
Total votos HCF: 7.099.478
Total votos HCR: 6.291.197
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AAMC: Ganador Henrique Capriles
Total votos HCR: 6.838.888
Total votos HCF: 6.551.786
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AAAC: Ganador Henrique Capriles
Total votos HCR: 7.249.090
Total votos HCF: 6.141.584
-----------------------------------------------------------------------------------------------
BABC: Ganador Hugo Chavez
Total votos HCF: 7.494.542
Total votos HCR: 6.645.096
------------------------------------------------------------------------------------------
BAMC: Ganador Henrique Capriles
Total votos HCR: 7.223.844
Total votos HCF: 6.915.795
---------------------------------------------------------------------------------------------
BAAC: Ganador Henrique Capriles
Total votos HCR: 7.657.094
Total votos HCF: 6.482.544
Dando como resultado 2 escenarios que gana Hugo Chavez y 4 en los que gana Henrique Capriles.
El mapa político quedaría de la siguiente manera:
Escenario crecimiento bajo (Chavez 52,8%-Capriles 45,2%):
Escenario crecimiento mediano (Capriles 49,2%-Chavez 48,8%)
Escenario crecimiento alto (Capriles 52,2%-Chavez 45,8%)
Mis proyecciones me dan las siguientes conclusiones sobre los estados:
-En ningún escenario está previsto ganar en Monagas ni Aragua
-El eje llanero occidental seguirá siendo el bastión oficialista
-Los estados más reñidos serán en definitiva Falcón, Aragua y Bolívar.
SIN EMBARGO, es importante analizar otras variables que no consideré a la hora de sacar los números, puesto que son cualitativas y no existen datos de mediciones electorales que las respalden. Entre esto está que:
-Aragua podría ganarse debido al crecimiento particular que ha tenido la candidatura de Capriles en el estado, debido al gran respaldo de la gente a Mardo.
-Monagas podría perderse por pocos votos, dado el espaldarazo del Gato Briceño a la candidatura de Capriles
-Sucre podría dar una sorpresa, más que todo por la posibilidad de que las filas oficialistas se abstengan de manera más importante que en otros estados.
Todos estos factores juegan a favor de la candidatura de Capriles.
¿Cuál creo que será el escenario final? sinceramente me inclino por el escenario 5 (Baja abstención, mediano crecimiento) ya que si bien estoy seguro que Chavez no logrará alcanzar su techo histórico de 7.2 millones de votos, veo muy difícil que llegue tan cerca al resultado del SÍ en el referendum de 2009 (6.3 millones). Un número cercano a los 7 millones para Chavez, como el proyectado allí, me parece mucho más creíble.
En 3 días nos enteraremos de cualquier manera.
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22/11/10
Un breve análisis del 26S 2010...
Este post no tiene nada que ver con Japón...obviamente, si voy a hablar del 26S duh!
Pues la verdad es que he querido hacer un poco de análisis en los números que salieron el día de las pasadas elecciones parlamentarias, pero no había tenido chance. Pero como ando en unas mini-vacaciones porque hay unas celebraciones aquí en Japón, tuve tiempo de empezar. La cantidad de datos que hay que procesar para hacer un análisis detallado es muy grande y pues la explicación sería muy muy larga, así que voy a tomar dos ejemplos muy interesantes nada más y explicarlos globalmente.
En primer lugar, pues hay que decidir como se va a hacer el análisis. En mi opinión, la mayoría de las veces se hace una lectura inadecuada de los resultados de una elección porque se buscan comparar dos números que están medidos en escalas diferentes. En otras palabras, generalmente nos equivocamos en las magnitudes porque tratamos de comparar centímetros con pulgadas.
Un análisis de los resultados de cada elección están condicionados a una gran cantidad de variables. En términos generales, podemos fijar la mayoría de estas (como por ejemplo, la dimensión geográfica, eligiendo hacerlo estadal, circuital, municipal o parroquialmente) pero en otras hay que tomar algunas hipótesis para poder contnuar.
Particularmente, el tema de la abstención es el más problemático. En mi opinión, no se pueden comparar dos resultados electorales cuales quiera dentro del mismo marco demográfico si no tienen dos parámetros iguales: el RE y la abstención. Como estos dos parámetros varían naturalmente entre cada elección, al contrastar los resultados de 2006 con los de 2008 estamos cometiendo el error de desestimar el crecimiento natural del RE y la motivación del electorado para dicho evento en particular. Por ejemplo, en el estado Anzoátegui, el candidato oficialista en 2006 logró un total de 374.724 votos mientras que en 2008 el candidato oficialista a la gobernación logró tan sólo 311.344. Realizar la lectura de que el chavismo se debilitó y perdió aproximadamente 60.000 votos es impreciso, ya que no toma en cuenta que entre 2006 y 2008 el RE del estado Anzoátegui creció en 20.000 nuevos votantes. Igualmente, asume que 375mil votos con un 26% de abstención pueden compararse con 311mil con 31% de abstención.
La ventaja de tomar en cuenta en el análisis al RE y la abstención es que nos permite concluir desde dónde está migrando el electorado. Es decir, permitiría concluir que la mayoría de los votos que perdió el oficialismo pasaron a ser de oposición, o a la abstención, o una combinación de ambos.
Pero...no es tarea fácil. En realidad tengo que sentarme a parametrizar bien los datos y hallar una manera de que los números me den esas respuestas. Mientras tanto, estoy experimentando con algunas teorías.
La primera es: normalizar la abstención. Si logramos crear un marco de referencia común para las elecciones, los números pueden ser comparados sin riesgo de sobrestimar o subestimar ninguna diferencia. La hipótesis es que dado un promedio histórico de abstención, se puede forzar a los números reales de las votaciones a que se coloquen en el nivel de abstención promedio. Por ejemplo: en el estado Anzoátegui, la abstención histórica es de 29,2%. La idea es hacer que los números reales obtenidos luego de las votaciones con sus respectivas abstenciones, se "normalicen" en 29,2% de abstención. Eso supondría que, en el mismo ejemplo, como en 2006 la abstención fue de 26%, habría que "quitarle" votos a ambas fuerzas políticas y "sumarselos" a la abstención, hasta obtener 29,2%.
De esta manera, tenemos un marco común de comparación entre datos. Por supuesto, es un marco bastante burdo y con una falla evidente: no toma en cuenta el RE. Se está asumiendo que el crecimiento del RE es nulo, o no ejerce ningún efecto. Para comprobar esto, a futuro realizaré un estudio analizando el impacto del RE en los resultados. Por ahora, les presento este primer "pre-modelo" de comparación.
El caso que tengo para mostrarles es...el estado Anzoátegui, como ya debieron haber adivinado.
Aquí la tabla del análisis
La quinta entrada es la diferencia entre la abstención absoluta en un año en particular y el promedio. Luego, la proporción de esta diferencia con respecto al promedio mismo (es decir, que porcentaje de desviación tiene con respecto al promedio). Finalmente, las últimas dos entradas son los datos "normalizados", realizando los ajustes proporcionales a los votos totales, de las primeras dos entradas.
De esta tabla podemos derivar la siguiente:
En fin, cuando tenga más tiempo me pongo duro a tratar de profundizar en el tema. Sus opiniones, críticas y sugerencias...NO SON BIEN RECIBIDAS. Jajaja, es broma, si tienen una idea para mejorar (o desechar rotundamente) la idea y el modelo, porfa escribanme.
またね!
Pues la verdad es que he querido hacer un poco de análisis en los números que salieron el día de las pasadas elecciones parlamentarias, pero no había tenido chance. Pero como ando en unas mini-vacaciones porque hay unas celebraciones aquí en Japón, tuve tiempo de empezar. La cantidad de datos que hay que procesar para hacer un análisis detallado es muy grande y pues la explicación sería muy muy larga, así que voy a tomar dos ejemplos muy interesantes nada más y explicarlos globalmente.
En primer lugar, pues hay que decidir como se va a hacer el análisis. En mi opinión, la mayoría de las veces se hace una lectura inadecuada de los resultados de una elección porque se buscan comparar dos números que están medidos en escalas diferentes. En otras palabras, generalmente nos equivocamos en las magnitudes porque tratamos de comparar centímetros con pulgadas.
Un análisis de los resultados de cada elección están condicionados a una gran cantidad de variables. En términos generales, podemos fijar la mayoría de estas (como por ejemplo, la dimensión geográfica, eligiendo hacerlo estadal, circuital, municipal o parroquialmente) pero en otras hay que tomar algunas hipótesis para poder contnuar.
Particularmente, el tema de la abstención es el más problemático. En mi opinión, no se pueden comparar dos resultados electorales cuales quiera dentro del mismo marco demográfico si no tienen dos parámetros iguales: el RE y la abstención. Como estos dos parámetros varían naturalmente entre cada elección, al contrastar los resultados de 2006 con los de 2008 estamos cometiendo el error de desestimar el crecimiento natural del RE y la motivación del electorado para dicho evento en particular. Por ejemplo, en el estado Anzoátegui, el candidato oficialista en 2006 logró un total de 374.724 votos mientras que en 2008 el candidato oficialista a la gobernación logró tan sólo 311.344. Realizar la lectura de que el chavismo se debilitó y perdió aproximadamente 60.000 votos es impreciso, ya que no toma en cuenta que entre 2006 y 2008 el RE del estado Anzoátegui creció en 20.000 nuevos votantes. Igualmente, asume que 375mil votos con un 26% de abstención pueden compararse con 311mil con 31% de abstención.
La ventaja de tomar en cuenta en el análisis al RE y la abstención es que nos permite concluir desde dónde está migrando el electorado. Es decir, permitiría concluir que la mayoría de los votos que perdió el oficialismo pasaron a ser de oposición, o a la abstención, o una combinación de ambos.
Pero...no es tarea fácil. En realidad tengo que sentarme a parametrizar bien los datos y hallar una manera de que los números me den esas respuestas. Mientras tanto, estoy experimentando con algunas teorías.
La primera es: normalizar la abstención. Si logramos crear un marco de referencia común para las elecciones, los números pueden ser comparados sin riesgo de sobrestimar o subestimar ninguna diferencia. La hipótesis es que dado un promedio histórico de abstención, se puede forzar a los números reales de las votaciones a que se coloquen en el nivel de abstención promedio. Por ejemplo: en el estado Anzoátegui, la abstención histórica es de 29,2%. La idea es hacer que los números reales obtenidos luego de las votaciones con sus respectivas abstenciones, se "normalicen" en 29,2% de abstención. Eso supondría que, en el mismo ejemplo, como en 2006 la abstención fue de 26%, habría que "quitarle" votos a ambas fuerzas políticas y "sumarselos" a la abstención, hasta obtener 29,2%.
De esta manera, tenemos un marco común de comparación entre datos. Por supuesto, es un marco bastante burdo y con una falla evidente: no toma en cuenta el RE. Se está asumiendo que el crecimiento del RE es nulo, o no ejerce ningún efecto. Para comprobar esto, a futuro realizaré un estudio analizando el impacto del RE en los resultados. Por ahora, les presento este primer "pre-modelo" de comparación.
El caso que tengo para mostrarles es...el estado Anzoátegui, como ya debieron haber adivinado.
Aquí la tabla del análisis
Tabla 1: Pre-análisis del Edo. Anzoátegui
Las dos primeras entradas se refieren al número de votos totales que obtuvieron las dos fuerzas políticas
obtuvieron en las diferentes elecciones desde 2006 hasta 2010 según lo publicado por la página del CNE. Los resultados del 2007 carecen de validez estadística pues no se hayan publicados en su totalidad. La tercera entrada es la abstención absoluta medida en número de votos. Luego, el promedio simple de la abstención.La quinta entrada es la diferencia entre la abstención absoluta en un año en particular y el promedio. Luego, la proporción de esta diferencia con respecto al promedio mismo (es decir, que porcentaje de desviación tiene con respecto al promedio). Finalmente, las últimas dos entradas son los datos "normalizados", realizando los ajustes proporcionales a los votos totales, de las primeras dos entradas.
De esta tabla podemos derivar la siguiente:
Tabla dos: Crecimiento de la Oposición en Anzoátegui
Lo que implican estos resultados es que la oposición logró un importante crecimiento relativo de 6,3%. Al ser muy superior al nivel de decrecimiento del oficialismo, se podría concluir que los nuevos votantes de la oposición provienen del sector tradicionalmente abstencionista, y no de las filas oficialistas, aunque no queda demasiado claro. Es necesario realizar algo más detallado y que involucre el RE para poder tener un panorama más claro.
Sin embargo, este modelo nos permite apreciar el verdadero crecimiento de la oposición en los últimos cuatro años. Al estar todos los números en la misma escala relativa de participación, nos permite hacer ele ejercicio teórico de decir "que pasaría si las elecciones del año X fueran hoy?". Aquí el gráfico derivado de la tabla 1:
またね!
8/12/08
Mi Venezuela.
Está de moda hablar de política. Por qué no? si todos somos políticos.
Luego de 10 años de vivir en esta Venezuela, la que me tocó vivir...a veces me pongo a soñar con que quisiera yo para mi país. Es decir, es que acaso podríamos salir de dónde estamos? con el riesgo de ser un tecnócrata, luego de ver materias como la de políticas públicas, uno se percata de lo difícil que es Venezuela. Y no es porque no exista la capacidad humana, es que no existe la voluntad.
Sí, es cierto, una buena gestión, acompañado de una administración correcta de los recursos, funcionan muy bien para que se hagan obras y que la gente pueda sentir su impacto. Pero cada día que salgo a la calle y veo a un niño tirar basura fuera de una papelera, bajo la mirada complaciente y casi aprobatoria de su madre, me percato que falta demasiado que hacer. Este país necesita de verdad refundarse, por muy "revolucionaria" que suene esa idea; pero no refundarse en los fulanos "poderes del pueblo" ni nada de esa cháchara ideológica que al final no le da comida al pobre ni protege del hampa al ciudadano común...hay que refundar el país en los valores, en la educación y el trabajo.
Es tan sencillo cerrar los ojos e imaginar una Venezuela dónde las unidades educativas en todo el país sean competitivas, y que de ellas surgan grandes mentes: humanistas y científicos. Bachilleres capacitados para todo. Hace poco me enteré que el pensum de estudios del bachillerato en Venezuela es mucho más completo que el de la mayoría de los países desarrollados, incluyendo EUA y varios europeos. Por qué los liceos públicos no son fuente de conocimiento y formación, tanto académica como ciudadana? Me da vergüenza admitirlo, pero cada año me dan más y más miedo los estudiantes de liceos públicos, porque siento que cada vez más se llenan de vicios y tendencias criminales....eso es muy triste.
Y con respecto al trabajo...no estoy de acuerdo con esos que dicen que el venezolano es flojo, o que no le gusta trabajar. Al contrario, a mi modo de ver las cosas, es simplemente que el venezolano le gusta vivir bien. Le gusta tener sus lujos, le gusta viajar, darse sus gustos, comprar y comprar y comprar. Y eso que tiene de malo?. Por qué entonces, desde mucho antes de Chávez, el Estado siempre le ha puesto trabas a aquellas oportunidades de generación de empleo para que la gente pueda simplemente trabajar dónde y cómo le de la gana, para tener lo que quiere y anhela?.
Es feo pensar que la Venezuela que tenemos hoy es meramente el producto de la desilusión. Pero esa es la verdad. Una desilusión tan grande, que el discurso del loco de Sabaneta no encontró resistencia. Me dan náuseas al pensar en que mi país se hundirá ante nuestros propios ojos por culpas de viejos y actuales egoísmos.
Siempre ha sido mi cláusula de vida, mi refrán, mi motto....NO al pasado, NO al presente...pero SÍ al futuro.
Ójala y alguien me prestara algo de atención con eso...
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